BRUSELAS (AFP) - La Corte Europea de Justicia (CEJ) anuló este jueves el nuevo régimen de ayuda al algodón adoptado por la Unión Europea en 2004, en respuesta a un recurso presentado en ese sentido por España, un fallo que de todos modos no cuestiona la totalidad de la reforma, según Bruselas.
Los jueces consideraron que la reforma no tiene en cuenta suficientemente a los productores en cuanto a las ayudas y sus condiciones de acceso y exigieron "la adopción, en un plazo razonable, de un nuevo régimen" comunitario para el algodón. Mientras tanto, y por una cuestión de seguridad jurídica que busca no interrumpir la continuidad de las ayudas brindadas, la anulación "queda en suspenso" hasta la puesta en marcha del nuevo régimen reformado, que deberá ser negociado por los 25 miembros de la UE y la Comisión Europea.
La reforma del algodón había sido aprobada en abril de 2004 junto con la del tabaco y el aceite de oliva, como parte de la reorganización general de la Política Agrícola Común (PAC) por exigencia de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El objetivo de esas reformas es que los fondos europeos destinados a alentar la producción favorezcan en mayor medida al agricultor, al fomento del desarrollo rural, una producción de calidad y al respeto al medioambiente.
Uno de sus puntos claves de la reforma es cortar el vínculo entre el monto de las subvenciones a los agricultores y el nivel de su producción. Para el algodón, el nuevo régimen preveía una ayuda vinculada a la producción a una altura del 35% y otra no vinculada del 65%.
España, primer productor mundial de aceite de oliva, segundo europeo de algodón y tercer europeo de tabaco, se había opuesto ferozmente al acuerdo. En su recurso, afirmaba que la reforma no garantizaba a los agricultores la posibilidad de poder continuar su actividad en el sector algodonero, en particular porque el monto de la ayuda específica y las condiciones de admisión era "manifiestamente inapropiados", violando el "principio de proporcionalidad". Para España, la reforma era una invitación al abandono del cultivo de algodón y su reemplazo por otro producto.
La CEJ considera en su fallo que la Unión Europea no tomó en consideración a la hora de adoptar la reforma "todos los elementos y circunstancias pertinentes de la situación" del sector. Según la CEJ, cuestiones como los costes de mano de obra "no se tuvieron en cuenta en el estudio comparativo sobre la rentabilidad previsible del cultivo de algodón bajo el nuevo régimen de ayudas elaborado por la Comisión, el cual sirvió de fundamento para determinar el importe de la ayuda específica".
En una primera reacción, la Comisión Europea indicó que iba a realizar una nuevo "estudio de impacto" antes de presentar una propuesta. Pero "lo que es importante es que el principio de la reforma, es decir desvincular el monto de la ayuda y la producción, no ha sido cuestionado", se congratuló Michael Mann, portavoz de la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer-Boel.