petrolero y si es adecuado para la explotación, Lula comentó que en
caso de entrar a la OPEP tratará de que se abarate el precio del
crudo.Lula declaró que los países del primer mundo deben dejar
regiones como Sudamérica y Africa al cultivo de plantas y granos que
se pueden usar para elaborar biocombustibles.
Recomendó que el primer mundo deje mejor de subvencionar su
agricultura y de imponer fuertes aranceles proteccionistas a los
productos agrícolas de importación.
Se refirió al éxito económico de su país y al uso gentil con el
medio ambiente de biocombustible a base de caña de azúcar, cuya
producción es incomparablemente más barata que la de cualquier otro
combustible.
Respecto al uso de biocombustibles que merman la producción
alimentaria, Lula apeló a Europa para que deje la producción de
biocombustibles a otros: 'Eso lo podemos hacer mucho mejor nosotros y
los africanos'.
Comentó que son justamente los europeos y los estadunidenses los
que utilizan productos alimenticios como el maíz o la remolacha para
biocombustibles.
Respecto a la visita de la canciller federal de Alemania, Angela
Merkel, a Brasil del 13 al 15 de mayo, Lula exhortó a esa gobernante
y a sus colegas europeos a orientarse más hacia Sudamérica y 'no
tener miedo de la izquierda en Latinoamérica'.