El petróleo caía el lunes más de un dólar, a menos de 113
dólares el barril, en medio de expectativas de que una tormenta tropical
esquivará las infraestructuras de petróleo y gas en el Golfo de México. El crudo estadounidense caía 1.60 dólares, a 112.17 dólares
el barril. El viernes cerró con una baja de 1.24 dólares, a 113.771 dólares,
después de caer hasta 111.34 dólares, el nivel más bajo desde el 1 de mayo.
El crudo Brent de Londres perdía 1.55 dólares, a 111
dólares.
"La tormenta es en gran medida irrelevante, no habría
escasez de capacidad de refinación en Estados Unidos aún si fuera a dañar una
de las refinerías", dijo John Kemp, economista de RBS Sempra.
Shell dijo el lunes que había evacuado a 425 trabajadores no
esenciales desde el Golfo de México, aunque agregó que no esperaba que la
tormenta tuviera algún impacto sobre los activos y la producción petrolera mar
adentro.
Estaba previsto que la tormenta esquive la mayoría de las
áreas de producción mar adentro en el Golfo de México y que azote la costa de
Florida el martes y miércoles, informó el Centro Nacional de Huracanes de
Estados Unidos.
Kemp sostuvo que la perspectiva seguía siendo muy pesimista
luego de la liquidación registrada la semana pasada. El mercado ha caído más de
un 20 por ciento por debajo de un récord de 147.27 dólares marcado el 11 de
julio.
BP Plc suspendió las exportaciones de crudo azerbaiyano por
vía férrea hacia Georgia luego de que fuera dañada una línea ferroviaria en
territorio georgiano.
El deteriorado panorama económico sugiere que los precios
del petróleo podrían caer más, dijo el centro de estudios globales de energía
en su reporte mensual el lunes.
"No obstante, la Organización de
Países Exportadores de Petróleo (OPEP), cuyos miembros está previsto que se
reúnan a inicios de septiembre, podría actuar para evitar que (los precios)
caigan demasiado", agregó.