Operadores de energía observaban la trayectoria de la
tormenta tropical Fay mientras inundaba Florida el viernes y se acercaba al
Golfo de México, donde podría interrumpir la producción de petróleo y gas
natural y las operaciones de refino la semana próxima. Dueños de instalaciones petroleras y refinerías de la
costa del Golfo de México dijeron que seguían vigilando la tormenta pero sin
tomar medidas, por el momento.
Fay continuaba generando vientos con fuerza de tormenta tropical
en el noreste de Florida mientras se movía con dirección oeste al norte, hacia
el Golfo de México. El centro de Fay se ubicaba unas 40 millas (64 kilómetros) al
noreste de Cayo Cedar, Florida, según el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de
Estados Unidos.
La tormenta ya causó intensas inundaciones y daños a lo
largo y ancho del estado, provocando el cierre de un reactor en la planta de
energía nuclear St Lucie, del FPL Group Inc, ubicada 120 millas al norte de
Miami el 20 de agosto.
El CNH pronosticó que Fay entraría al Golfo de México como
una tormenta tropical en alrededor de 36 horas, pero quedará costa fuera entre
Florida Panhandle (la franja costera noroeste) y la Península de Florida,
antes de regresar a tierra, en la franja, en 48 horas.
El CNH pronostica que Fay se debilitará desde el grado de
tormenta tropical, con vientos de 39
a 73
millas por hora (mph), al de depresión tropical, con
vientos menores a 39 mph,
cuando toque la franja. El CNH prevé que Fay se seguirá debilitando en los
próximos cinco días en el centro de Misisipí.
La mayoría de los modelos de clima pronostican que Fay
permanecerá cerca de la costa del Golfo en Florida, Alabama y Misisipí durante
los próximos días, algunas veces sobre agua y otras sobre tierra.
Sin embargo, algunos modelos muestran a Fay tocando
Louisiana, cerca de Nueva Orleans, en los próximos cinco días.
Los operadores de energía monitorean las tormentas que
pueden ingresar al Golfo de México y amenazan a las instalaciones estadounidenses
productoras de petróleo y gas.
Los operadores de materias primas también vigilan el
trayecto de las tormentas que potencialmente pueden dañar cultivos como los
cítricos y el algodón en Florida y otros estados desde al Costa del Golfo hasta
Texas.
Los operadores de energía también controlaban un sistema
de baja presión y una ola tropical en el Atlántico que podrían convertirse en
depresiones tropicales en los próximos días mientras se mueven por el Mar
Caribe.