Por Stanley White
TOKIO (Reuters) - El gabinete de ministros de Japón incrementó el martes su presión sobre el banco central en cuanto al tema de la deflación e incluso uno de ellos dijo que el organismo emisor se había quedado dormido al volante.
La semana pasada, el Gobierno declaró que el país había entrado en su segundo brote de deflación en menos de una década, en medio de una guerra pública de declaraciones entre el Ejecutivo y el Banco de Japón (BOJ, por su sigla en inglés) sobre cómo manejar la economía.
Cada uno dice que el otro debe jugar un rol más importante en la batalla contra la deflación, que se prevé que persiga a la economía por varios años, lo que eleva los temores a una nueva recesión. Los economistas, sin embargo, dicen que las opciones son limitadas para ambos.
El Gobierno ha criticado al BOJ por tener una visión demasiado optimista sobre el panorama económico y el ministro de bancos japonés, Shizuka Kamei, un estridente crítico del banco central, persistió en su ataque el martes.
"La situación es seria", dijo Kamei, líder de un pequeño partido de la coalición oficialista.
"El Banco de Japón se quedó dormido al volante como es usual", afirmó a la prensa tras una reunión de gabinete. "Dado que el BOJ es independiente, no podemos simplemente entrar y despertarlo. En ese contexto, el rol del Gobierno es muy importante", agregó.
Para parte del Gobierno, poseer la mayor deuda pública de los países industrializados, en cerca del 170 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), deja poco espacio para apelar a estímulos con tal de mantener a la economía creciendo.
El BOJ podría enfrentar presiones para aumentar sus compras de deuda gubernamental -inyectando más efectivo a la economía-, pero los expertos dicen que eso no podría hacer mucho para cerrar la gran brecha entre oferta y demanda que pesa sobre los precios.
Dos representantes gubernamentales, uno de la Oficina del Gabinete y otro del Ministerio de Finanzas, concurren a las reuniones de política monetaria del BOJ, pero sin derecho a voto, aunque pueden pedir postergaciones en las decisiones.
"La política monetaria es principalmente responsable de las tendencias de precios", dijo el ministro de Finanzas, Hirohisa Fujii, a la prensa.
"La política fiscal no puede ser la principal herramienta para recuperar la falta de demanda en Japón", acotó.
El Gobierno mantendrá un estrecho contacto con el BOJ, dijo el ministro de Estrategia Nacional, Naoto Kan, que también es viceprimer ministro.
El BOJ ya pronostica tres años de deflación y los economistas advierten que dado que la demanda doméstica es débil, la deflación probablemente permanezca.
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(Editado en español por Ignacio Badal)