Por Raymund Flandez y Kelly K.Spors
Mientras suben los costos de la energía, los dueños de pequeñas empresas están avivando su espíritu empresarial y buscando soluciones creativas y de bajo costo para ahorrar. A diferencia de las grandes compañías, a las pequeñas empresas les cuesta más trasladar los aumentos en los costos de la energía a los clientes y negociar descuentos. ¿Qué pueden hacer? Hablamos con varias empresas en busca de algunas de las estrategias más innovadoras. He aquí lo que encontramos:
Conducir menos
El transporte puede ser uno de los mayores gastos para las pequeñas firmas. Por eso, muchas intentan contener los costos de los combustibles.
Wil Fischer Cos., una compañía de repartos al por mayor de Missouri, usa tecnología GPS para hacer sus 175 entregas diarias en forma más eficiente. Un programa busca las rutas más cortas para sus 18 camiones. El sistema también ayuda a evitar embotellamientos para gastar menos gasolina. El año pasado, la compañía redujo las millas que recorre en 25,000.
Roff Logistics Inc., distribuidor de Wal-Mart Stores Inc., en Ontario, intenta ahorrar combustible reduciendo sus viajes a las gasolineras. Para esto, la empresa utiliza un servicio de reabastecimiento en sus instalaciones, provisto por la empresa 4Refuel Inc. En la madrugada, un camión cisterna de 4Refuel va a los estacionamientos de Roff y abastece a cada camión con diesel. Hugh Sanders, subdirector de Roff, dice que el servicio les ahorra más que combustible. "Les pagamos a nuestros choferes por hora, así que no se quedan en los estacionamientos esperando por combustible", dice.
Otras compañías intentan ahorrar gasolina comprando híbridos. Rana Creek Habitat Restoration, una firma de arquitectura y diseño ecológico en California, cambió cuatro de sus 10 autos por híbridos. En total costaron unos $130,000, pero cada uno usa apenas unos $25 a la semana en combustible, frente a $100 de los autos tradicionales. Cada híbrido le ahorra a la empresa unos $3,900 al año.
Hacer uso de la tecnología
Algunas empresas adoptan equipos y sistemas de ahorro de energía. Arctic Wire Rope & Supply Inc., de Alaska, invirtió el año pasado $15,000 para reemplazar todos sus bombillos con otros que usan casi 58% menos de electricidad. Según el dueño, Eric McCallum, los nuevos focos reducen los costos anuales de electricidad de $14,000 a $10,000, sin contar que ofrecen mejor iluminación. Él prevé recuperar su inversión en tres años y medio.
Adoptando electricidad más verde
Muchos estados ofrecen incentivos a las firmas que instalan paneles solares y molinos de viento, permitiéndoles recuperar su inversión en tres o cinco años. Las empresas también podrían vender la energía excedente que producen a empresas de electricidad.
Viajando por la Web
Sherwood Design Engineers Ltd., una firma de ingeniería en San Francisco, empezó a usar el año pasado conferencias Web en vez de las clásicas reuniones de personal. Eso les permite a sus empleados en diferentes estados conectarse por medio de una cámara Web. Con el cambio, los trabajadores de Sherwood viajan ahora 70% menos que antes y la empresa estima que ahorra unos $30,000 a $40,000 anuales en costos de transporte.
Ayuda de las empresas de servicios básicos
Algunas compañías eléctricas ofrecen ofertas a las pequeñas empresas para que recorten su uso energético, como reembolsos y préstamos de bajos intereses.
Southern California Gas Co. y San Diego Gas & Electric Co., ofrecen préstamos con cero intereses de $50,000 por cinco años a pequeñas empresas clientes cuando compran equipos de energía eficiente.
Las cosas pequeñas
Sherwood Design ha iniciado una campaña entre sus empleados para lograr cambios pequeños pero relevantes. Ha colocado letreros recordándoles que apaguen las impresoras todas las noches, resaltando que eso ahorra el equivalente a sacar 1,500 copias.
Matthew Gennuso, chef y dueño de Chez Pascal en Rhode Island, apaga las luces pilotos en sus cinco hornos cuando cierra el restaurante los domingos y lunes. Ahorro: $5 diarios.
Para evitar que sus distribuidores le cobren sobrecargos por combustible, se asegura de hacer sus pedidos con cuidado para recibirlos una vez a la semana en vez de las tres veces de antes. Y colabora con otros restaurantes para ahorrar gasolina. Antes de ir al mercado local, siempre se llaman entre sí para ver si alguien necesita algo.